Para
Cristina e Iván
Por aquello de ”la suerte del feo”
más de una vez la bonita del baile me hizo un guiño y cada vez que yo, como
correspondía, me aprestaba a
solicitarle una pieza (de baile) su enamorado oficial me apartaba más o menos
bruscamente al tiempo que me soltaba:
Un cirujano zurdo es doblemente
inútil…
He olvidado ya el resto de
aquella muletilla con la que mi buen amigo Iván Cevallos me hacía bullying (en
ese tiempo no sabíamos que eso era lo que me hacía) siempre que le parecía que
yo me interesaba demasiado en su novia, la Cirugía. Iván, “ratón de hospital”
desde primer año, mantenía para la época de este relato una relación que hoy
llamaríamos de “amigos con beneficios” con dicha especialidad Por mi
parte, más bien me sentía atraído por la señorita Clínica, una chica menos
popular y con aires de intelectual.
Es lo máximo el blog zalo, que lindos cuentos haces. Aunque más que cuentos son como un documental de recuerdos hermosos de la vida
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario Sharín. Me alegra que disfrutes estos relatos justo en el inicio de tu propio anecdotario, tu ejercicio profesional en la Medicina
EliminarDefinitivamente...te equivocaste de profesión.
ResponderEliminarDefinitivamente...te equivocaste de profesión.
ResponderEliminarJa ja ja ja debo asumir que te gustó el relato. Gracias por ello.
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